¿Qué tal si destruimos el Centro Histórico? Derrumbemos la Catedral y el convento de San Agustín. Quitémosles a las generaciones futuras la oportunidad de apreciar nuestra cultura, nuestras raíces mestizas. Prohibamos la religión Católica y el lenguaje Castellano, argumentando que es extranjero, que no es nuestro. Así, obliguemos en las escuelas que los niños se vistan con atuendos Quitus. Enseñemos una cultura falsa, borremos de la historia de nuestro país el mestizaje cultural y reescribámosla, pero esta vez, sesgada. Eliminemos las corridas de toros, para que la gente no pueda apreciar un espectáculo artístico y cultural que representa parte de nuestras tradiciones. No dejemos ni una sola iglesia colonial en pie, para borrar todo recuerdo de que el Ecuador es mestizo y no solamente indígena. Quitémosles a los niños el derecho de saber cuáles son sus verdaderas raíces y cultura ¡Destruyamos nuestra identidad! ¡Eliminemos las corridas de toros!
¿Qué tal si les quitamos todos los derechos a las minorías? Prohibamos que los hinchas del Emelec usen sus camisetas en público. Eliminemos los conciertos de música clásica, porque es muy antigua y a muchas gente no le gusta. Enseñémosles a los niños a no respetar a las personas que no tienten sus mismos gustos. Digámosles que es mentira que existe un valor llamado “tolerancia” y borremos de todos los diccionarios las palabras respeto y libertad. Prohibamos que la gente se vista de negro cuando está de luto, porque está expresando lo que siente. Eliminemos las corridas de toros! Así, formemos una sociedad totalitaria, con el ejemplo, enseñemos en las escuelas a violar los derechos de los que no piensan como nosotros. Que los chicos aprendan a imponer sus gustos a las minorías, que aprendan que son dueños de la verdad y que todos los demás están equivocados ¡No al derecho de la libertad de expresión! ¡Eliminemos las corridas de toros!
Sara Lucía Aulestia